José María Morelos, Q. Roo.– La producción de maíz en la comunidad El Naranjal atraviesa una temporada difícil debido a los efectos del cambio climático y la falta de apoyos suficientes para los campesinos, señaló Lorenzo Hau González, productor local.

Explicó que este año la siembra se retrasó, ya que normalmente inicia en mayo, pero las lluvias llegaron tarde y obligaron a comenzar hasta junio y julio. Esta situación, dijo, tendrá un impacto directo en la cosecha, que estima será apenas la mitad de lo habitual.

“Antes llovía en mayo, pero ahora las lluvias son impredecibles y eso dificulta el cultivo”, comentó.

El campesino agregó que, además de la sequía, las plagas y los daños de animales han reducido la producción durante la última década. Reconoció que aunque reciben un pequeño subsidio y fertilizantes, los apoyos no son suficientes y los productores mecanizados tienen más beneficios.

Ante este panorama, propuso organizarse para construir pozos que permitan aprovechar mejor el agua y enfrentar la sequía. “Si tuviéramos pozos de agua, podríamos evitar pérdidas y mejorar la cosecha”, puntualizó.