José María Morelos, Quintana Roo.– La tradición del Bix, conocido como el último rezo a los difuntos, se encuentra en riesgo de desaparecer en José María Morelos. Esta práctica ancestral, que simboliza la despedida de las almas que visitan el mundo terrenal durante el Hanal Pixán, ha dejado de realizarse en muchas comunidades y solo sobrevive gracias a la memoria de los más ancianos.

Uno de los guardianes de esta costumbre es don Moisés Pech, de 88 años, originario de Yucatán, quien desde su niñez mantiene viva esta ceremonia que honra a los muertos con rezos, velas y comida tradicional.

“Antes las casas se abrían desde temprano para ofrecer desayuno a los difuntos, mientras las calles se iluminaban con velas de colores que marcaban su camino. Todo terminaba con el pib, la comida que les preparamos para despedirlos hasta el siguiente año”, recuerda con nostalgia.

El Bix se realiza al concluir las celebraciones del Hanal Pixán, cuando las familias mayas se reúnen para agradecer la visita de las almas y despedirlas hasta el próximo ciclo. Sin embargo, en José María Morelos esta costumbre ya casi no se practica, especialmente entre los jóvenes, quienes poco a poco han dejado de participar en los rituales tradicionales.

Don Moisés lamenta esta pérdida cultural y hace un llamado a las nuevas generaciones para rescatar las raíces mayas que por siglos dieron identidad a las comunidades del sur de Quintana Roo.

“Si dejamos de hacer el Bix, poco a poco se nos va la memoria de quienes fuimos. No es solo rezar: es recordar y agradecer”, afirma.

Rescatar costumbres como el Bix no solo significa preservar la espiritualidad del pueblo maya, sino también fortalecer su identidad cultural, un valor que —según don Moisés— hoy se necesita más que nunca en el estado.